Buy Chalet Spain


    Invest in a beautiful chalet for your holidays

¡Año nuevo! ¡Chalet nuevo!

January 7th, 2008

La aventura de iniciar un nuevo año siempre ilusiona a fondo. La posibilidad que despierta  nuevos logros, nuevos objetivos y muchas y mejores expectativas que siempre hacemos  llegada la media noche  del último día del año viejo, nos abre un abanico de esperanzas y un interminable deseo de hacer las cosas, aunque sea durante los primeros días.

 

Gaby, una amiga mía que radicaba en Francia desde hacia ya dos años, llegó a Madrid a pasar las fiestas con su familia y a darse  la borrachera de su vida conmigo en año nuevo. Siempre fuimos buenos amigos, desde pequeños andábamos juntos para todos lados, ella siempre pegada a mí y yo siempre fastidiándola a ella, luego ella partió a Francia a seguir sus estudios. Vivió en Paris y luego en Londres donde  se enamoró  a los seis meses de llegada, su primera propiedad fue un pequeño chalet en la ciudad parisina. Su novio era un estudiante de arquitectura  al que había conocido en una noche de parranda. Mi amiga siempre había sido  de una bohemia  a flor de piel.

 

Me contaba mediante mail que había estado buscando  apartamentos  por toda la ciudad, que la renta de pisos en Francia era bastante cómoda y que le fascinaba los edificios pequeñitos y antiguos que podía encontrar por todo los alrededores de Paris. Me decía, también mediante mail, que estaba pensando regresarse a España en unos años, que prefería la bohemia de Madrid a la parisina, que estaba por terminar sus estudios y que se moría de ganas por presentar  a todos a su última adquisición, su novio Federico Zidenni.

 

Había estado pensando en alquilar un piso primero y luego, con el tiempo, comprar la propiedad  para cuando decida regresar a Francia, ya sea por trabajo o estudios; lo mismo pensaba hacer en Madrid, razón por la que me había encomendado  que  le averiguara algunos apartamentos  en venta para que cuando  regrese pueda visitarlos.

 

Ella parecía feliz, contaba siempre de sus paseos y viajes de fin de semana por toda Francia, contaba que había conocido al amor de su vida y que era muy afortunada. Así serian sus mail durante casi un año. Había decidido finalmente alquilar un chalet muy cerca del centro de Paris. La venta había sido  beneficiosa pues lo adquirió en un remate. El lugar era  bastante antiguo pero muy confortable y con una atmósfera del siglo XVIII, según decía Gaby, olía a revolución hasta en el baño del chalet.

 

A inicios del 2008 un mail  me sorprendió a media mañana en el trabajo, Gaby me escribía puntualmente  y en estilo  telegráfico: Estoy sola. Me abandonó. Para ese entonces ya le había enviado varias propuestas de apartamentos a su elección, ella había  descartado mucho y seleccionado minuciosamente algunos para visitar  en su regreso. La vuelta de Gaby parecía  adelantarse ante su fallido intento amoroso.

Así, me sorprendió  en la puerta de mi apartamento días antes de navidad y luego en  año nuevo totalmente radiante y con unas ganas infinitas de caer en brazos del alcohol. Ya con unas copas encima, me confesó que había rentado un chalet aquí en Madrid muy similar al que  tenía en Paris. Tenia la esperanza de volver a enamorarse y de volver a vivir  un romance parisino, esta vez, a lo madrileño.

 

If you liked the article, you can recommend it here: Business Broker

CUENTA REGRESIVA, AÑO NUEVO Y PROPIEDAD DEFINITIVA DEL CHALET

January 2nd, 2008

Siempre supe que comprar un chalet era una buena idea, el espacio que brindan estos inmobiliarios es el ideal para cuando uno se decide a hacer una reunión o incluso una fiesta con regular cantidad de invitados. Al principio, lo que gana es la emoción de la compra, se hacen números, se ordena la minuta con los documentos necesarios para la transacción y se acude al banco en busca de asesoría para un préstamo hipotecario. Luego se da inicio a la tasación del inmueble y en seguida uno queda a tiro de arco de la compra, sólo resta el visto bueno del banco y una vez que se aprueba el crédito, el inmueble pasa a nuestra propiedad prácticamente. Obviamente sólo el tiempo nos dará la razón y sentiremos una emoción muy especial cuando cancelemos la última cuota de nuestra hipoteca. Ese día, el sueño que tuvimos un día, se hará realidad, más tangible que nunca y quizá organicemos una fiesta ese día. Pues eso sucedió en mi casa y justamente vino a coincidir con las fiestas de año nuevo. Efectivamente, se iba el 2007 y junto con este las últimas dos cuotas de la hipoteca. Exactamente el 22 de Diciembre, recibía de manos del banco el recibo que acreditaba la cancelación de mi deuda hipotecaria luego de casi 15 años de abonos. Era un gran momento y la emoción me invadió, daba brincos y saltos ante la mirada confundida de mis vecinos ya que el sobre me fue entregado por el mensajero en la puerta de mi casa y siempre tengo por costumbre abrir la correspondencia antes de ingresar a mi inmueble. “el chalet es mío” “el chalet es mío” gritaba y supongo que la gente habrá entendido. Luego de tanta euforia, entré a mi casa y me aventé sobre uno de mis cómodos sofás de sala. No había nadie más en la casa en esos momentos, no tenía con quien desfogar mi alegría y la euforia seguía fluyendo, había que normalizar la situación de alguna manera, sentía que el corazón se me salía del pecho y cogí el teléfono.

Llamé a unas cuantas amistades y una de ellas, Marcela, me dijo que debería hacer una fiesta y aprovechar de hacerla coincidiendo con la llegada del nuevo año. Que buena idea la de mi querida amiga, creo que desde la época de la escuela no me sugería una idea tan buena y acepté de primera intención comprometiéndola de paso a que formara parte del comité organizador. ¿Cuál comité? Apenas ella y yo cargaríamos con el peso de la fiesta y decidimos reunirnos esa misma tarde para coordinar todo el evento. Era sábado, un día perfecto, relajado y distendido. Nos reunimos en el centro y fuimos a tomarnos un café a eso de las cinco de la tarde. Allí mismo decidimos que lo mejor era pasarle la voz a nuestros amigos de la escuela y del trabajo, además de familiares por supuesto. Al mismo tiempo, daríamos carta abierta para que ellos le pasaran la voz a sus propias amistades. Calculamos que entre 150 y 200 personas llegarían a mi casa la noche del 31 y decidimos cobrar una pequeña cuota, únicamente para cubrir los gastos de la cena, los accesorios para la decoración y los gastos de limpieza del día siguiente ya que sabíamos que en la mañana del primero de Enero, mi chalet quedaría como zona de guerra, algo parecido a Londres luego del bombardeo de la Luftwaffe. Luego de las coordinaciones del caso, nos retiramos a efectuar las llamadas pertinentes, era necesaria una anticipación de varios días y confirmamos la asistencia de 130 personas. Prácticamente entré en competencia con Marcela a ver quién traía más invitados.

El siguiente paso fue preocuparse por la decoración del chalet, ya habría tiempo de ver lo de la cena uno o dos días ates de la fiesta. Compré de todo, serpentinas, cadenetas de papel, muñecos tamaño grande para ser incinerados en representación del año que se iba y mucho papel picado en bolsas para repartir a los invitados. Para ellos también compré gorritos, silbatos y los infaltables calzones rojos. Qué divertida fue la escena de quien escribe llegando a casa con un bolsón lleno de calzones rojos y una de mis vecinas observando la escena incrédulamente, la bolsa que contenía los calzones era transparente y la vecina por poco y se persigna. Acomodé todo lo necesario y el chalet quedó listo desde el día 26 ya que aproveché el día 25 para dejar todo listo, nada a última hora, excepto la cena de año nuevo por supuesto, que, por obvias razones, debía prepararse un día antes como máximo. Sin embargo se me ocurrió una mejor idea para no andar con tanto apuro. Pensé en contratar un servicio de atención de banquetes. Fue excelente idea pues el servicio incluía cena servida en mesa, un staff de mozos y alquiler de menaje y cubiertos además de mesas, manteles y un toldo. Ellos traían todo y se llevaban todo. Ya no tendría que preocuparme por servicios rotos o el lavado del día siguiente, lo que me dejó con la única responsabilidad de comprar el champagne para el brindis de la medianoche del día 31. Perfecto, todo quedó listo.

El día llegó. Ese 31 que se me pasó rapidísimo ultimando los detalles para la gran fiesta. Encargué mi gato en la casa de mi madre y junto a Marcela empecé a recibir a los invitados. El gran jardín exterior y la sala principal se repletaron antes de las 11, la música sonaba fuerte a cargo del mejor DJ de España, mi hijo Idelfonso, y la algarabía era tremenda. La última hora del 2007 se fue en un abrir y cerrar de ojos. De pronto escuché un sonoro coro “10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0…..” y gritos y abrazos, tapas de champagne que volaban y todo teñido en rojo y amarillo, representando sin querer los colores españoles. Todos celebraban con gran reboso la llegada del año nuevo, mientras yo, casi secretamente, festejaba la propiedad definitiva de mi chalet.

If you liked the article, you can recommend it here: Business Broker

GATEANDO POR EL CHALET

December 20th, 2007

Todos gustamos de los chalets de una u otra forma. No importa que alguno de nosotros viva en un lujoso apartamento ubicado en el piso quince de un edificio o en una casa mediterránea. Pueden sacar cara por sus propios inmuebles pero lo cierto es que un chalet se ve bien por donde se le mire. En efecto, ese jardín hermoso que siempre nos da la bienvenida representa el amor a primera vista para el que desea comprar un chalet. Generalmente esta primera impresión es determinante para quedarnos parados ahí mismo donde estamos y empezar a envidiar al dueño de aquel inmueble. El césped por lo general está muy bien recortado y cuidado. Recuerdo que hace unos días pasé por uno de estos bellos inmobiliarios y me quedé pasmado viendo cómo habían decorado la entrada. Empezaré diciendo que la vereda que llevaba a esa dirección estaba pulida al máximo, casi era un espejo, es más, un señor que iba caminando por ahí por poco y resbala al distraerse por una chica que iba pasando por la vereda de enfrente. Ya de frente al chalet, pude ver que el jardín formaba un perfecto rombo a la entrada del inmueble. Había geranios con flores rosadas a lo largo de todo el perímetro del jardín principal y junto a ellos unos helechos que se mecían al viento de la tarde. Más atrás vi unos juncos pertenecientes a una variedad de planta que no logré identificar. Hacia el fondo se levantaba un pino perfectamente recortado a modo de árbol de navidad y que había sido aprovechado para decorarlo como tal. Decenas de bombillas pequeñitas se distribuían por entre sus ramas, cajitas forradas con papeles de regalo también colgaban de sus ramas desafiando la curiosidad de los niños que desfilaban por la fachada. Un juego de luces unidos por una inteligente alambrada verde se camuflaba a la perfección entre el verde de las ramas. Junto al pino, esta ingeniosa familia había desalojado al perro de su casa –eso supuse- y había practicado un nacimiento alrededor de la casa del can. A juzgar por el tamaño del refugio, diría que como mínimo ese había sido el refugio de un pastor alemán.

Con curiosidad por el excelente decorado, me adentré en el jardín del chalet, ahí pude ver de cerca una mampara muy grande que ocupaba gran parte de lo que vendría a ser la sala del inmueble. Los vidrios eran semi polarizados y por detrás de ellos colgaban cortinas tipo tul que le brindaba mucha elegancia y distinción a la fachada. Pude ver igualmente que un pequeño desnivel en el jardín había sido disimulado con la hierba, un poco más tupida en esa zona. El caminito conducía hacia la puerta de entrada. La puerta era de una madera muy fina, posiblemente cedro o ishpìngo, perfectamente barnizada, brillaba casi a la par de la vereda. En el centro de la puerta había una argolla gigante junto con una cabeza de león rugiente que tenía entre sus fauces la base de la argolla. Por más que divisé no pude ver el timbre, realmente había estilo en aquel chalet. Eso era todo, y, a continuación, me interesé por el nacimiento. Desde mi posición pude ver las representaciones de San José y la Virgen María en tamaño regular, diría que casi llegaban a la altura de mis rodillas, estaban hechos de cerámica al parecer. Además vi a varias figuras representando animales. Becerros y asnos se agrupaban por igual, llegué a contar cerca de veinte estatuillas entre personas y animales. Un poco más lejos del nacimiento pude reconocer las figuras de los reyes magos, Melchor, Gaspar y Baltasar. Había paja alrededor de estos últimos y me extrañó que no hubiese paja cerca de la casa del can que hacía las veces de lugar de nacimiento de Jesús. Quizá estaría adentro de la casa –pensé para mis adentros- y me acerqué hacia la casita, de paso podría ver el material del que estaban hechas las estatuillas. Mientras salvaba los diez pasos que me separarían de la casita pensaba en cuan confiada era esa familia, todos sus arreglos eran una invitación al robo y en cualquier momento podrían desaparecer casa, estatuillas y adornos. Últimos dos pasos y sentí un crujido. Pensé que había pisado una hoja seca o, peor aún, un adorno navideño. Me detuve y miré hacia mi pie, lo levanté e inspeccioné la suela de mi calzado, no había nada. Bajé el pie y quise reiniciar mi camino cuando sentí un segundo crujido. Esta vez no podía ser mi pie pues lo coloqué en la misma posición donde estaba y aún no había avanzado. Debe ser el viento moviendo los helechos –pensé- y avancé un paso antes de que se me congelara la sangre. No se cómo describirlo, me faltan palabras. Vi que la oscuridad de la casita tomaba forma, primero de una forma indefinida y enseguida empezaba a llenarse de puntos blancos a media altura antes de definir su forma. Eran dientes. Dios mío, cuando la silueta abandonó la casita vi claramente la forma de un Rottweiller negro que se incorporaba dejando ver su típica franja color caramelo en el musculoso pecho. En el mismo segundo, el furioso can soltó un ladrido ensordecedor que me dejó zumbando los oídos y en un estado de confusión total. Dicen que así son los ataques de los tigres y la onda sonora de su rugido desconcierta a la presa que queda paralizada allí mismo donde esta. Pues a mi me pasó algo similar, los músculos no me respondieron. Vi mi vida desfilar en un milisegundo frente a mí, recordé la escuela, las carpetas, mis amigos de la universidad, mi casa y por último la fachada del chalet que había llamado mi atención.

Apenas había transcurrido ese segundo cuando vi que el perro tomó impulso y se despegó del suelo y voló directo hacia mi rostro. Por reflejo más que por mandato cerebral, levanté las manos para protegerme al tiempo que tiraba el cuerpo hacia atrás. Caí de espaldas y empecé a berrear, jadear y dar manotazos sin cesar, todo al mismo tiempo. No sé cuánto tiempo habrá transcurrido antes de reaccionar conscientemente y darme cuenta que estaba luchando con el aire. No me confié y me di media vuelta y salí gateando y aullando del jardín. Cuando me puse a buen resguardo, sudando a borbotones y temblando, pude darme cuenta que el infernal can estaba sujeto a una gruesa cadena que le impedía avanzar más. Si esa cadena no hubiese estado bien sujeta, ustedes no estarían leyendo este post en estos momentos.

If you liked the article, you can recommend it here: Business Broker

El recuerdo de la compra de un chalet

December 12th, 2007

Cuando me dirigía a mi casa, la semana pasada después de un día de trabajo, que fue muy agotador y se me hizo bastante largo, me encontré con el agente inmobiliario que se había encargado de atenderme cuando compré un chalet el año pasado. Fue realmente una sorpresa pues no me acordaba ya de él en lo absoluto, y al toparme con él en la calle, recordé muchas cosas que había vivido para poder llevar a cabo la compra de ese chalet. Nos saludamos un momento, conversamos brevemente preguntándonos acerca de nuestras casas -pues él me había comentado mucho acerca de su casa mientras yo compraba la mía- y después de ello, nos despedimos y cada quien siguió su camino por las calles transitadas de Madrid.

 

Bien, como dije, el encontrarme con él hizo que recordara todo el proceso de cómo había adquirido el chalet en el que ahora vivía, junto a mi familia. Lo primero que se me vino a la memoria fue el recuerdo de cómo me había animado a comprar la propiedad. En primer lugar yo quería mudarme del apartamento en el que vivía, pero como no tenía suficiente dinero como para comprar una propiedad en esos momentos pensé que debía desechar la idea, pues la veía como algo inalcanzable a corto plazo. Sin embargo, sucedió algo que no esperaba. Mi hermano me dijo que me podía prestar algo de dinero para empezar a pagar la hipoteca de una casa que me agradara y que se ajustara a las necesidades de mi familia. De manera que el préstamo que tendría que pedir al banco no sería muy grande, pues ya contaba con una suma de dinero considerable para empezar a pensar en cerrar un negocio inmobiliario para mi futura casa.

 

Luego de ello, salí por las calles para ver cuál de los inmuebles, de todos los que estaban a la venta, era el que más nos agradaba a mí y a mi familia. En ello hubo bastante discusión, pues mientras algunos querían una casa en una zona de la ciudad, la otra mitad de la familia se decidía por algo totalmente opuesto, por lo cual fue sumamente difícil poder llegar a un consenso acerca del lugar en el cual íbamos a vivir. Hasta que por fin vimos un chalet que nos agradó a todos a primera vista y que decidimos comprar. Una agencia mobiliaria, de las tantas que hay también en Madrid, era la que se encargaba de su venta, así que decidí ir al día siguiente a hablar con el delegado de esa venta. Fue ahí donde conocimos al agente inmobiliario. Después de ello, todo fue más fácil, pues ya sólo quedaba la etapa de la negociación y cierre del negocio, lo cual fue muy rápido y no demasiado caro. Ahora sí, después de haber firmado ese contrato, sólo tendríamos que preparar todas las cosas para mudarnos y empezar a vivir en un lugar totalmente nuevo, algo que toda la familia había querido desde hace mucho tiempo, y que desde ese momento empezamos a vivir en realidad.

 

Ahora después de más de una año de haber comparado el chalet, estamos muy contentos, y no se nos hace muy difícil pagar la hipoteca pues los ingresos familiares han aumentado. Desde que mi hermano nos brindó esa ayuda, hasta la buena atención del agente inmobiliario, todo nos ayudó a poder cumplir lo que deseábamos

If you liked the article, you can recommend it here: Business Broker

La mala suerte en un chalet en España

November 30th, 2007

El habitar en un chalet puede resultar muy cómodo y seguro para la mayoría de las personas que cuentan con una propiedad de este tipo en España, pero no siempre es así. Por más que la historia que voy a contar parezca cómica en realidad tiene mucho de trágico pues evidencia la mala racha de suerte que tuve que pasar por algunas semanas.

 

Todo empezó una tarde cuando llegaba a mi propiedad después de un día de trabajo, en el cual mi jefe se había ensañando en hacernos trabajar demás a todos los empleados. Lo que yo esperaba era que ya nada se interpusiera entre yo y mi cama para poder descansar finalmente. Sin embargo no fue así. Al llegar a mi puerta traté de meter la llave en la cerradura y de girarla para que se abra la puerta, pero lamentablemente la llave se rompió y la mitad de ella quedó dentro de la cerradura.  Eran casi las seis de la tarde por lo que me apresuré en buscar un cerrajero que me pudiera solucionar ese problema tan grave, pues yo quería entrar en mi casa lo más rápido posible. Sin embargo la búsqueda del cerrajero demoró bastante, y más aún el tratar de sacar la llave atorada en la puerta, aparentemente era un cerrajero sin mucha experiencia.

 

Bueno pasado ese incidente entré en mi domicilio y me dirigí hacia el cuarto de baño, para tomar una ducha caliente. Pero al entrar a la tina cayó un chorro de agua helada. Aparentemente también se había malogrado mi servicio de agua, por lo cual no contaba con agua caliente. Otra dificultad más en mi propiedad. Ya empezaba a molestarme en serio por todas las cosas que me pasaban y que no me dejaban descansar, sin embargo aún no había llegado a mi límite. Ero pronto lo haría con lo próximo que me pasó.

 

Aunque felizmente lo que me ocurrió fue al siguiente día pues ya no hubiera soportado algo más esa misma noche. Bien, lo que me pasó fue que cuando me dirigía a la cocina para tomar el desayuno antes de salir a trabajar, un pedazo del techo se desprendió y quedó sobre la mesa de la cocina. Eso sí fue el colmo. Empecé a preguntarme porqué habría comprado ese chalet, habiendo tantas otras propiedades en España. Lo que más quería en ese momento era salir rápidamente de ese inmueble y destruirlo para irme a vivir a otro lugar, pues ya no aguantaba la mala suerte que tenía que pasar en ese chalet. Parecía que había sido planeado y construido con serias deficiencias pues casi todo fallaba. Me di cuenta que desde que llegué siempre habían habido pequeñas fallas que había dejado pasar, pero esta vez se juntaron muchas por lo cual empecé a recordar todas y cada una de las cosa que me habían pasado desde que adquirí ese chalet.

 

Había muchas cosas en realidad, que no sólo me habían pasado a mí, sino también a mi esposa y a mis hijos. Por todo ello comencé a evaluar la decisión de haber comprado ese chalet. Seguramente cuando realicé la compra me pareció un inmueble seguro y muy acogedor con todas las características que alguien quisiera en su casa. Pero ahora no me parecía más que un fraude y un total fracaso. Ya me escucharía el agente inmobiliario que me la vendió cuando fuese a su oficina, pero eso después de arreglar todos los desperfectos.

If you liked the article, you can recommend it here: Business Broker

La compra de casas y apartamentos al borde al del abismo

November 22nd, 2007

Algo que verdaderamente me ha molestado en los últimos tiempos, es la manera en la cual la gente ha manejado la situación inmobiliaria por la cual el país entero atraviesa. Más allá de que es cierto que no se está cerca de un abismo, en el cual los precios vayan a llegar a cantidades inaccesibles o que la cantidad de inmuebles libres en el mercado disminuya, cada vez estos factores nos están llevando al borde mismo del abismo.

 

Y al parecer no habrá escapatoria, pues las posibles salidas para que no nos caigamos a lo más hondo, aparecen hoy tapadas por las formas en las cuales el mercado mismo se va desarrollando día a día en diferentes partes, y a diferentes niveles del negocio inmobiliario entero. Por ejemplo, lo más sencillo de ver es un intento de comprar una casa. Y digo intento, pues muchas veces no se llega a terminar ese proceso que tan pronto como se empieza ya está mostrando la realidad: la práctica imposibilidad de que un español pueda conseguir un inmueble sin tener que pasar por préstamos que le llevar toda la vida poder pagar.

 

Y eso si tan sólo se menciona lo más común. Pues a grandes niveles, las empresas y consorcios inmobiliarios en general tampoco tienen un buen panorama. Las constructoras, vendedoras, y las demás empresas que participan de este negocio y que se encargan de cada parte de la compra-venta no han tenido un buen año durante lo que va del 2007. A pesar de que en algunos sectores las compras han aumentado, hay otros en los cuales también han disminuido, como índice de ello notamos la poca confianza con la que se acercan la mayoría de personas hoy en día a comprar una casa, o quizá a alquilar un apartamento en uno de los tantos edificios que rebosan en cada ciudad.

 

Se ha anunciado que para fin de año, el precio de los inmuebles habrá aumentado en un cuatro por ciento sobre su precio comparado con el del año pasado. Este es otro motivo para poder decir con claridad que el panorama inmobiliario definitivamente no ha convenido a los clientes en los últimos tiempos. Y si no se convence al cliente, entonces para qué se hace el intento de vender. Simplemente si los compradores no corresponden a la oferta con una demanda que cumpla todos los aspectos del negocio, este se está realizando sin sentido. Ya que de nada vale seguir vendiendo si nadie se anima a comprar.

 

De esta manera, ahora que se acerca el fin de año, y que tenemos bien en claro las cosas, quizá mucho de ustedes lectores se animen a comprar un inmueble, tal vez porque lo necesite, o tal vez sólo porque quiere cambiar de residencia. Sin embargo recuerde que la situación a la que se ha llegado respecto a la inmobiliaria, imposibilita a mucha gente para poder llevar a cabo esa misma acción. Tal vez en el 2008 las cosas mejoren un poco, aunque con la ambivalencia de las declaraciones vertidas sobre el sector inmobiliario para el próximo año, lo mejor que podría pasarnos es que nos quedemos en el borde del abismo, y que no caigamos en lo que podría ser una crisis de grandes magnitudes.

If you liked the article, you can recommend it here: Business Broker

Problemas para pintar un chalet

November 12th, 2007

Es cierto que a veces dentro de lo armonioso que es el hogar pueden surgir conflictos que de ser pequeños crezcan y crezcan hasta hacerse bastantes grandes. Estos conflictos pueden surgir además de cualquier problema o diferencia existente, y si se trata de algo que va a tener que verse por un largo periodo, la tensión aumenta hasta hacerse casi insoportable mantener un ambiente pacífico dentro de las cuatro paredes de la casa.

 

Algo así ocurrió en mi casa hace no mucho tiempo, cuando después de comprar un chalet y mudarme con mi familia decidimos hacer unos cambios para que el inmueble recién adquirido se viera tal como nosotros queríamos. Si bien es cierto que todo empezó bien, con bastante consenso acerca de las cosas que debíamos hacer en cada una de las partes que deseábamos cambiar, incluso tratando de preguntar a los demás qué sería lo mejor para cada situación de cambio, el problema llegó cuando tuvimos que enfrentar la fachada del chalet. Después de un día arduo de trabajo dentro y fuera del inmobiliario, nos reunimos en la entrada y vimos que el color en el que estaba pintada no iba para nada con lo que nos gustaba a nosotros, y mucho menos con los cambios que habíamos realizado durante los últimos días.

 

Cuando pregunté de qué color debería ser pintada la fachada surgieron los problemas. Al mismo tiempo se escucharon tantos colores como personas estábamos ahí parados. El primer problema de este punto surgió cuando mi hijo y mi hija discreparon en cuanto al color. Hasta ahí, yo pensaba que sería algo de ellos, que no pasaría nada serio, y que yo podría escoger el color que quisiera (En realidad, la pregunta que hice acerca del color fue algo así como un impulso pues yo ya había determinado el color que quería y que debía ir en el exterior) Sin embargo, todo se complicó en verdad cuando, me di cuenta que mi esposa también había emitido una opinión en cuanto al color. Ya sabía que ella siempre quería tener la última palabra en todo lo que refería a la casa, por lo que esta vez iba a ser muy difícil que todos nos pusiéramos de acuerdo.

 

E iba a ser más difícil porque con la mudanza los cuatro nos habíamos emocionado por contar con un inmueble totalmente distinto, el cual podríamos disfrutar plenamente. Por ello cada uno quería hacer los cambios fundamentales al chalet recién comprado, respecto a lo que quería. Como pasaron algunos días y veía que eso no iba a solucionarse fácilmente, lo cual afectaba el ambiente en el hogar, decidí dar mi brazo a torcer. Es decir, dejé de dar mi opinión en cuanto a un color, con lo cual pensé que alguno más lo haría, pero me equivoqué.  Aunque ya habíamos avanzado, pues ahora sólo había tres opiniones y no cuatro. Mas, la situación continuó así por más de una semana.

 

Hasta que decidí algo que solucionaría el problema de una vez, para que ya no se sienta la casa como un fortín militar lleno de tensión, sino más bien como el hogar familiar que era. Y mi decisión fue, que no se pintaría la casa. Después de todo yo era el jefe de familia y debía tener la última palabra. Aunque jamás actuábamos así en mi familia, esta vez era necesario para que las cosas volvieran a la calma. Fue así que nuestro nuevo chalet, se quedó sin una nueva pintada

If you liked the article, you can recommend it here: Business Broker

Decisiones al comprar un chalet

October 31st, 2007

Cuando uno compra una casa, tiene muchos motivos para llevar a cabo su compra. Es decir, que las razones por las cuales una persona cualquiera se decide a realizar el negocio de compra, o a veces de alquiler, de un inmueble son muy variadas. Y si bien es cierto existen factores que son un común denominador en todos los compradores, hay otros elementos también que pertenecen exclusivamente al ámbito particular y personal de cada uno.

 

Por estos elementos es por lo cual cada persona es un comprador en potencia al formar parte de la gran masa de receptores sociales, pero también es cierto que a cada quien, una vez concretado un contacto, hay que saber tratar de manera particular de acuerdo a las necesidades que presenta, y a los deseos que desea satisfacer mediante la decisión final de la compra.

 

De esta manera, por ejemplo, para llevar a cabo satisfactoriamente la venta de un chalet, es muy necesario que se tenga en cuenta el tipo de persona a la que se le va a vender la propiedad. Quizá se trate de alguien que va a comprar la casa para estar con su familia y que desee  por sobre todas las cosas, verificar antes de comprar la casa, que todos lo sistemas, de agua, de energía, etc, estén bien seguros, y que el inmueble, además de eso, cuente con adecuados ambientes que puedan acoger a todos y sin que esto signifique ahorro de espacio para los habitantes próximos de la casa.

 

De contar con un cliente así, ya el vendedor se hará  a la idea de lo que quiere comprar esta persona cuando adquiera un inmueble: querrá tener seguridad, confiabilidad, reposo, en fin, todas las cosas que se le pueden ofrecer a un hombre que cuente con una familia, la cual es su mayor preocupación. Por ello se le puede hablar también del entorno que rodea la propiedad, haciendo mención de la seguridad de la zona y de lo tranquilo que son las personas que viven más cerca de la propiedad que puede ser suya si llega a dar una respuesta positiva  a la hora de concretar el trato.

 

Por otro lado si se trata de una persona sola la que va a comprar el chalet, las cosas por las que esta se preocupará, serán totalmente distintas a las de una persona con familia. Seguramente se podrá ofrecerle a esta persona el que la casa mantenga un ambiente personal, en el que pueda complacer su estancia en soledad, ya que de seguro está buscando un lugar para poder estar tranquilo,  y sin interrupciones en cuanto a bulla se refiere, por ello se puede recalcar la tranquilidad que reina en la zona, con la cual podrá tener la paz que andaba buscando en una propiedad.

 

Como se puede ver, las formas de los compradores son muy variadas, aquí sólo han sido presentados algunos tipos, que bien podrían ser tomados como las forma generales de los cuales se desprenden  gran cantidad de características que a la hora de concretar un negocio inmobiliario influyen de manera definitiva cuando se tata de tomar una decisión. Por eso, a los compradores hay que observarlos bien, para saber qué buscan detrás de un producto, y saber ofrecerles, lo que será el gancho de la venta.

If you liked the article, you can recommend it here: Business Broker

La falta de casas en España

October 25th, 2007

El peligro siempre latente de una crisis económica se presenta una vez más como una sombra que se posiciona, en este caso, sobre la cabeza de las miles de personas que tratan de hacerse de una propiedad inmobiliaria. Las maneras en que la población trata de vencer la situación de hallar una vivienda sin poder llegar a satisfacer su necesidad, son cada vez más variadas, y surgen justamente porque es necesario hacerse de una lugar digno para vivir.

 

La cantidad y la calidad de los pisos que se encuentran hoy en las ciudades de España son muy variados, y mientras no se tenga una suficiente capacidad de oferta para la gran cantidad de demandantes de viviendas, no se tendrá un buen panorama en relación al sector de los inmuebles, tanto desde el punto de vista humano como desde el punto de vista económico. Esto se debe a que la cantidad de viviendas que se encuentren en el mercado actualmente es muy baja, con lo cual, los precios de los pocos inmuebles que están a la venta, o a la renta, aumentan vertiginosamente. Y esto podría llegar a ser más crítico si dentro de poco tiempo no se explaya la oferta en el mercado. De no ser así, la concentración de altos precios en la baja proporción de inmuebles haría casi imposible que se evite una crisis inmobiliaria en nuestro país.

 

Pasando al plano humano de la situación ¿acaso no es injusto que las personas que tratan de conseguir un lugar para vivir, tengan que soportar la indiferencia de los dueños que no ponen a la venta sus propiedades? Pues simplemente esta situación lleva a aquellos que andan detrás de la  compra de un chalet o de un apartamento a no conseguir lo que estaban buscando. Este fracaso en la búsqueda naturalmente los puede llevar a tratar de conformarse con una vivienda que no se ajusta a lo que estaba en un inicio en los planes de las personas de conseguir un inmueble.

 

Ahora, si volteamos la mirada sobre lo económico, podremos encontrar que los precios de una casa o de un apartamento cualquiera son más altos hoy en día que hace un tiempo atrás ¿Por qué? Porque la negligencia de algunas, en realidad de muchas, personas acarrea que con una baja oferta de los inmuebles, se tenga presente siempre un alza en los precios de estos. De seguro le ha pasado a usted que cuando ha tratado de conseguir una casa para poder mudarse con su familia, o ir a vivir solo o con amigos, el precio que ostentaba una casa o apartamento lo ha terminado por desanimar o hacer sentir que sería imposible realizar lo que tenía pensado.

 

Y es que, señor lector, este es uno de los más grandes problemas que tenemos en cuanto a inmobiliaria se refiere. No podemos seguir así, por obvias razones: en primer lugar, nos acercaríamos a una situación en la que las personas ya no hallarían un lugar para vivir, y en segundo lugar, los precios que se exigirían por las viviendas serían altísimos, casi imposibles de pagar para la mayoría. Por ahora sólo queda esperar que la oferta aumente para esta demanda que grita a oídos sordos.

If you liked the article, you can recommend it here: Business Broker

Prisa por encontrar otro inmueble

October 19th, 2007

Hace un par de meses mientras la situación del mercado inmobiliario se veía cada vez más difícil para quien estuviera tratando de adquirir un inmueble, ya sea para la compra o para el alquiler, debido principalmente a los altos precios que se tenían que pagar, yo me encontraba saliendo de un apartamento, el cual había estado rentando. La salida de aquel apartamento se debió a que el dueño se iba a ir a vivir a otro país, y por ello había decidido venderlo. Y como yo no tenía el dinero para pagarlo, pues simplemente tuve que dejar de vivir ahí. Aunque me fui en buenos términos con el dueño, quien quería que yo se lo comprase pues me tenía mucha confianza, sin embrago por cuestiones de dinero no se pudo realizar esa venta inmobiliaria entre el y yo.

 

Bueno como estaba en búsqueda urgente de un apartamento tuve que ocupar todo mi tiempo en ello, pero mientras que no conseguía un nuevo lugar en el que pudiera vivir tuve que quedarme alojado en la casa de unos tíos que vivían muy cerca de donde yo tenía mi apartamento hasta hace unos cuantos meses. Desde ahí salía todas las mañanas para ir por la ciudad y buscar un nuevo apartamento que pudiera rentar. Sin embargo, no siempre me explayaba por toda la ciudad y por lo general sólo me mantenía en búsqueda de un apartamento cercano a donde yo había vivido antes, pues ya me había acostumbrado mucho a la zona y no tenía muchas ganas de cambiar hacia un nuevo lugar en el que no conociera a la gente, y en el que me pareciera todo nuevo

 

Como ya me había tomado algún tiempo el encontrar un nuevo lugar en el cual vivir, mis tíos empezaron un día, repentinamente a preguntarme cómo iban las cosas, y si no prefería quedarme a vivir con ellos hasta que yo decidiera. Desde que empezaron a preguntarme por lo del apartamento ya sabía que tenían algo por el estilo entre manos. Pero de ninguna manera me quedaría a vivir en la casa de mis tíos. Prefería ir en ese mismo momento a comprar un chalet, el más caro de toda España, y vivir sólo. Simplemente no viviría con ellos, pues ellos eran mayores ya, y el ritmo de vida que yo tenía era totalmente distinto al suyo, por lo que de convivir más de un par de meses, cada uno hubiéramos terminado por enojarnos totalmente, por la irritación que nos causaría el comportamiento del otro.

 

A partir de ello, ya no tuve la opción, y empecé a buscar apartamento por cualquier lado de la ciudad. Siempre pensando en que sería mejor comprar un chalet o alquilar un apartamento, y vivir sólo, a estar compartiendo la casa con mis tíos. Aunque me trataban muy bien, era imposible la convivencia. Por ello me apresuré en encontrar un nuevo lugar para mudarme pronto y, no obstante los precios altos, tuve que adquirir un apartamento que empecé a pagar con mucha dificultad el mes pasado. Sin embargo, ahora que conseguí otro trabajo, parece que podré afrontar la renta a pesar de los precios que parecen jamás bajarán.

If you liked the article, you can recommend it here: Business Broker

« Previous Entries